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NEUROCIENCIA Y EL MANTENIMIENTO MINERO: LOS SESGOS COGNITIVOS EN LA TOMA DE DECISIONES

Por: Ing. Víctor Barrientos Boccardo, autor del libro Mantenimiento de Equipos en Minas a Cielo Abierto.


Introducción

En la revisión de variadas decisiones empresariales asociadas a mantenimiento, se pueden apreciar que estas han resultado perjudiciales para las empresas en los ámbitos económicos, las disponibilidades y confiabilidades de sus equipos, debilitando los procesos de gestión y el prestigio de la Compañía. 

En organizaciones de mantenimiento que han sido por años destacadas por temas de seguridad, costos, mejoras e innovaciones de procesos, se han tomado decisiones que las han hecho perder este sitial. Al revisar los antecedentes existentes y que sirvieron de fundamentos para la toma de decisiones, podemos encontrar sustentos de ingeniería débiles, he incluso en algunas ocasiones, estas han sido ejecutadas contra de todos los antecedentes técnicos disponibles en su momento. 

Lo anterior, nos lleva a reflexionar y preguntarnos ¿Cómo las personas toman sus decisiones?, ¿Las personas toman decisiones de formas racionales o emocionales?; y para responderlas, es que surge el presente trabajo de recopilación bibliográfica que pretende abordar de forma muy general, cómo nuestro cerebro realiza la toma de decisiones y que descubrimientos ha realizado la neurociencia al respecto.

Neurociencia

Una de las variadas definiciones para esta disciplina está dada por la RAE (Real Academia Española) que indica que es la ciencia que se ocupa del sistema nervioso y todos sus aspectos como su estructura y funciones; y como sus diferentes elementos interactúan dando lugar a las bases biológicas del conocimiento y la conducta. En el entendimiento de las conductas está nuestro punto de interés.

Las neurociencias tienen la función de aportar explicaciones del comportamiento de las personas, en términos de la actividad del encéfalo. Su tarea central es explicar cómo es que actúan millones de célula nerviosas individuales en el encéfalo para producir el comportamiento de las personas y cómo, a su vez, estas células están influenciadas por el medio ambiente y las conductas de otros individuos (Kandel, Schwarts y Jessell, 1997).

Las neurociencias se clasifican en conductuales y no conductuales. La primera estudia el funcionamiento del sistema nervioso en relación con el conocimiento, el aprendizaje, la emoción y la conducta, es decir, elementos cognitivos y la segunda, investiga el sistema nervioso sin tener como principal objetivo de explicar el conocimiento y la conducta (Portellano, 2005).

El cerebro humano, la memoria y la creatividad

El cerebro humano se ha desarrollado en un tiempo de millones de años, en donde la mayor parte a estado dedicado a la lucha por la sobrevivencia, buscando comida, reproduciéndose y evitando a los enemigos naturales. Es solo en los últimos miles de años, que el ser humano comenzó al tomar decisiones de tipo económicas.

En la década de los 90, se desarrolló un modelo de la estructura del cerebro del ser humano conocida como cerebro triuno (MacLean, 1973), el cual planteó que estaba formado por tres sistemas neuronales interconectados, teniendo cada uno de ellos funciones definidas dadas por el proceso evolutivo de miles de años.

El sistema más antiguo se conoce como reptílico o reptiliano, está ubicado en la parte superior de la médula espinal, en la base del cuello, y se dedica a recoger información en forma de energía a través de la columna vertebral hasta los poros de la piel. Este nos permite realiza cosas de forma instintiva como es la territorialidad, las rutinas, los hábitos y establecer patrones. Además, controla las funciones claves como son la circulación, la respiración y la digestión.

El sistema que sigue en antigüedad es el que se conoce como límbico y está localizado detrás de la cara, envolviendo el cerebro reptil. Este sistema está relacionado con las experiencias y las expresiones emocionales como el amor, la alegría, el miedo, la depresión y el afecto, además de servir de conexión con el sistema neocorteza. Está compuesto por variadas partes que cumplen distintas funciones a) el hipocampo está relacionado a la memoria de largo plazo, la autobiográfica, la memoria espacial y la orientación; b) la amígdala cerebral, relacionada con el almacenamiento de la memoria de acontecimientos que nos hayan producido fuertes emociones; c) el tálamo, relacionado con nuestros sentidos auditivos y visuales; d) el hipotálamo, está relacionado con el equilibrio corporal, estados de alerta y la temperatura corporal y e) los ganglios basales que guaran relación con los gestos y las expresiones.

El último sistema es el más joven y de mayor evolución conocido como neocorteza, el cual está dividido en dos hemisferios (izquierdo y derecho) y es el encargado de las funciones superiores como pensar, hablar, percibir, imaginar, analizar y el comportamiento social. Se encuentra ubicado sobre el sistema límbico y en él se desarrollan una serie de celular nerviosas dedicadas a la producción del lenguaje simbólico, a las funciones asociadas a la lectura, la escritura y la aritmética. 

De igual manera, proporciona la creación y preservación de las ideas que allí surge, recibiendo las señales de los sentidos que provienen del sistema límbico (Portellano, 2005). Lo que distingue a los seres humanos de otras especies es este sistema y las funciones que proporciona como son la memoria a corto y largo plazo, así como el aprendizaje, la planificación y el autocontrol (Gutiérrez, Follioux, Zamora y Petra).

El cerebro humano ha desarrollado un proceso de toma de decisiones que en la mayor parte de las veces se realiza considerando estos cuatro elementos: a) es automático, b) no llega a la conciencia, c) es guiado por las emociones y memorias previas y d) cambia según el contexto. Tiene un ámbito emocional y otro racional, pero muchas veces prevalece el ámbito emocional sobre el racional con el objetivo de facilitar y guiar las decisiones humanas. Sin embargo, lo que sí hacemos racionalmente es justificar la decisión que fue llevada por la emoción (Manes, 2014).

La memoria se divide en cinco tipos; una de ellas es la del tipo operativa y que recuerda solo algunos instantes y luego se olvida (por ejemplo, un dato de un número telefónica nuevo para ingresarlo a nuestra agenda). El segundo tipo de memoria es procedimental (por ejemplo, conducir, andar en bicicleta o comer con cuchillo y tenedor), otra es una memoria semántica que nos permite recordar hechos, conceptos y vocabularios (por ejemplo, cual es la capital de Italia) y una memoria episódica que establece el dónde y el cuándo, y la última es una memoria de largo plazo. 

Adicionalmente, la memoria tiene tres etapas, que son la atención, su consolidación y la evocación. La creatividad se facilita en algunos condiciones y contextos; primero que todo a través de una preparación de años en una disciplina del conocimiento, posteriormente existe un periodo de incubación que se obtiene a través de un pensamiento pasional y casi obsesivo por un problema (los pensamientos obsesivos refrescan las ideas), siguiendo una etapa de relajación en donde se genera el momento eureka y aparece la solución, y por último viene la etapa de verificación de la idea. 

De igual forma, los otros dos elementos que deben estar presentes para obtener un proceso creativo: es estar preparados para equivocarse, perder el miedo a ello y tener un contexto y un ambiente creativo (Manes, 2015).

¿Qué son los sesgos cognitivos, los algoritmos y las heurísticas?

Según la definición de la real academia española, los sesgos son errores sistemáticos en que se puede incurrir al hacer un análisis, seleccionando o favoreciendo unas respuestas frente a las otras. Estos errores son siempre involuntarios y están coligados a un efecto sicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una interpretación ilógica de la información disponible, este efecto se conoce como sesgo cognitivo.

Los algoritmos son un conjunto ordenado y finito de operaciones que permiten hallar la solución de un problema. Estas reglas nos dan un resultado indefendiblemente correcto (Cortada, 2008).

Las heurísticas son procedimientos que ayudan a la solución de un problema, pero no de manera justificada. Son juicios intuitivos que se basan en conocimientos parciales, en la experiencia y en suposiciones que a veces son correctas y otras erradas, no existiendo una seguridad absoluta y lógica, sobre los mismos. 

En los años 70, en los estudios sobre el razonamiento bajo incertidumbre, para la resolución de un problema, se verificó que este se basa, a menudo, en una cantidad limitada de heurísticas, más que en un procesamiento algorítmico. En los seres humanos, los procedimientos usados en la resolución de un problema pueden ser algoritmos o heurísticas (Kahnemn y Tversky, 1973).

Sesgos que afectan las decisiones económicas

En el trabajo de investigación sobre las finanzas conductuales desarrollado por el profesor Dr. Thorsten Hens y Msc. Anna Meier y en colaboración con la Universidad de Zúrich, se identifican quince sesgos que inciden en nuestras decisiones financieras, estos son:

ν El sesgo de confirmación se refiere a la búsqueda de información selectiva para respaldar las opiniones propias, evitar opiniones e informes críticos, leyendo únicamente aquellos que ponen dicho punto de vista de forma positiva. 

ν El sesgo de atención o disponibilidad afirma que las cosas que se presentan con mayor frecuencia en los medios de comunicación (o en tu experiencia laboral) serán recordadas con mayor frecuencia. La información que es poco accesible, inconscientemente, no es considerada.

ν El sesgo de cercanía (nacional) se refiere a que la mayoría de quienes toman las decisiones económicas tienden a realizar compras en compañías del país de origen. Estas acciones de compra parecen más dignas de confianza porque están más familiarizados con los nombres de estas empresas.

ν El sesgo del improbable favorito se presenta cuando las personas van por la apuesta, arriesgan porque promete ganancias muy elevadas. En este punto hay que considerar que la probabilidad de ganar en el corto plazo se ve anulada en el largo plazo.

ν El sesgo de anclaje se refiere cuando las personas que toman decisiones no se basan en factores fundamentales, por el contrario, tienden a basar sus decisiones en el precio inicial de compra. Este precio inicial es el ancla.

ν El sesgo de aversión miope a las pérdidas se refiere a que las personas temen más a las pérdidas de lo que gozan de las utilidades.

ν El sesgo de contabilidad mental relata que las personas hacen distinciones mentales que no existen financieramente.

ν El sesgo de disposición es cuando las personas prefieren las ganancias tempranas y las pérdidas más tarde. Se podría decir también que las perdidas tienen más impacto emocional que una cantidad equivalente en ganancias.

ν El sesgo de confianza se refiere a que en la mayoría de los casos sobrestimamos nuestras habilidades y pensamos que estamos por encima de la media.

ν El sesgo de retrospectiva se refiere a que las personas tienen una explicación para todo, después de que el hecho ha ocurrido. La afirmación yo sabía todo el tiempo que esto iba a ocurrir es un problema porque nos impide aprender de nuestros errores.

ν El sesgo de la necesidad de alcanzar el equilibrio, referido a que las personas que han tenido pérdidas asumen un mayor riesgo para recuperarlas. La necesidad de alcanzar el equilibrio puede hacer que pongamos todo en una sola canasta y probablemente perdamos más dinero.

ν El sesgo de representatividad, frente a esto las personas piensan que el mundo ha cambiado para mejor, al tener un breve periodo de retornos positivos. Llegan a un resultado demasiado rápido y en base a información imprecisa.

ν El sesgo de la falacia del jugador, se refiere a que las personas sobrestiman o subestiman sus probabilidades reales.

ν El sesgo de encuadre, se refiere a quienes toman decisiones lo hacen en basados en gran medida en cómo los hechos son representados en términos estadísticos.

ν El sesgo de arrepentimiento, se refiere a cuando una persona ha tomado la misma decisión que muchos otros, y estas decisiones no han sido buenas, las considera como mala suerte, y si han sido tomadas por pocos, estas se lamentan en mayor medida (Hens y Meier, 2014).

En los sectores industriales intensivos en el uso de activos físicos como las empresas mineras, los gastos asociados al mantenimiento de los equipos pueden alcanzar entre el 30 al 50% del total de gastos (Topal y Ramazan, 2010), lo que implica que, para su funcionamiento, toda su estructura organizacional está constantemente realizando decisiones económicas, las que son afectadas por estos sesgos previamente identificados.

La correcta evaluación de los costos de mantenimiento

Los costos totales de mantenimiento pueden ser clasificados de variadas maneras, una de ellas considera que existen costos extraordinarios y costos habituales; a su vez, estos últimos se pueden dividir en visibles y ocultos. Para los costos visibles se contemplan dos categorías como son los costos directos e indirectos. En la Figura 1, se muestra el desglose de estos costos. Los visibles directos se refieren a gastos por inversiones en repuestos y componentes, pero también por el personal directamente involucrado en la ejecución de las tareas de mantenimiento, incluyen los servicios y los gastos en consumibles y lubricantes.

Los costos visibles indirectos son los gastos en personal que no están asignados a labores de mantenimiento, como el personal de conservación de las instalaciones, administración de bodegas, de ingeniería y trasporte logístico. De igual forma, se incluyen los costos de conservación de inventarios, servicios de apoyo técnico y administración del software de mantenimiento (Macchi, 2017). 

Ambos costos visibles son relativamente fáciles de obtener y están siempre incluidos en las decisiones económicas de los proyectos de mantenimiento.

La complicación aparece en las estimaciones para los costos ocultos, los cuales en general no son considerandos en las evaluaciones de proyectos de mantenimiento y hacen que muchos de ellos pasen de ser económicamente factibles, a inviables o riesgosos. Estos costos ocultos se pueden dividir en cuatro categorías, las cuales se explican en detalle en la Tabla 1.

En cada sector industrial, el desglose de los costos ocultos es similar a los presentados en la tabla anterior. Por ejemplo, para el caso de los procesos de fabricación (Quintero y Jiménez, 2015) presenta un esquema similar al antes descrito.

Caso: mantenimiento minero

En el análisis y revisión de variadas áreas de mantenimiento minero, se han tomado algunas decisiones y definido algunas formas de trabajar que, a vista de un observador externo, tienen escaso sustento técnico o definitivamente están erradas. Sin embargo, en estas mismas empresas existen profesionales destacados que producto de algunas dinámicas existentes y sesgos, los han llevado a tomar estas decisiones. 

A continuación, se indican algunos ejemplos de comentarios, paradigmas (Moubray, 1997) y decisiones sesgadas en el mantenimiento minero (Barrientos, 2018): 

ν Selección de proveedores para reparaciones de componentes única y exclusivamente por su precio. Existe el riesgo que el proveedor entregue un producto poco confiable, generando bajas disponibilidades y, por ende, mayores gastos. 

ν No realizar mantenimiento preventivo para aumentar la disponibilidad. Existe el riesgo de generar, por el contrario, menores confiabilidades.

ν Realizar la detención de la flota de equipos más costosa considerando única y exclusivamente su antigüedad. Existe el riesgo que, a pesar de ser más antigua, tenga menores costos de operación, generando, por el contrario, mayores gastos.

ν No realizar el cambio de componentes mayores de alto valor para disminuir los gastos de mantenimiento. Aquí no se considera el hecho que estos gastos fueron desplazados acumulándose para el futuro.

ν Realizar cambios en el proveedor del servicio de mantenimiento, considerando solo los costos variables. Existe el riesgo que, al incluir los costos de los inventarios y la logística para traslado de repuestos y componentes, los costos de administración y de capital inmovilizado y las potenciales bajas en las disponibilidades producto de la adaptación de las personas a la nueva organización, no sea conveniente económicamente realizar el cambio.

ν Algunas empresas consideran que un componente reparado tiene mayor vida útil y menor tasa de falla que uno nuevo argumentando que es producto del ahorro de curva de aprendizaje. En la práctica, ocurre lo contrario.

ν Algunas empresas consideran que un equipo al aumentar sus años de vida aumenta su disponibilidad. En la práctica, para los mineros móviles sus disponibilidades se mantienen o disminuyen.

ν Cambios en la frecuencia de reparaciones de componentes de alto valor, pasando de por ejemplo reparaciones cada 16,000 horas a 24,000 horas, considerando invariable los costos de las reparaciones o la no existen de fallas imprevistas por estos cambios. En la práctica aumentas los costos y existe la posibilidad de fallas.

ν Extender la vida útil de un activo, no considerando el costo de su ciclo de vida. Por ejemplo, en un caso real analizado, una flota de equipos fue reemplazada después de 15 años de operación, siendo que los últimos 7 años sus gastos se incrementaron de tal forma que convendría haberlo reemplazado antes. Extender la vida del activo, en este caso, tuvo un perjuicio para la compañía de un sobre gastos de un 20%.

ν Mal operar y sobrecargar un equipo y cuestionar al fabricante por el mal desempeño de este.

ν Definir una estrategia de cambio de componentes a la falla única y exclusivamente por sus costos directos. Esta estrategia, trae como consecuencia una variabilidad en la disponibilidad y en las necesidades de bahías de reparaciones y dotaciones, las cuales debieran ser consideradas.

ν Algunas empresas consideran que los tiempos de detención de un equipo por un cambio de componentes planificado son iguales en caso de ser un mantenimiento correctivo. En la práctica, las intervenciones correctivas requieren un mayor tiempo del equipo detenido que una intervención preventiva.

ν En variadas empresas mineras, consideran el reemplazo de sus flotas de equipos mineros cada 10 años, independiente de su marca, tipo, criticidad, formas de operación y ubicación geográfica. Cada activo en particular, debe tener un estudio detallado y un análisis de los costos del ciclo de vida (Life Cycle Costs) que definan su momento económicamente óptimo de cambio.

En la Tabla 2, se indican las distintas acciones que se pueden tomar para contrarrestar algunos sesgos (Hens y Meier, 2014), (Llorent, Melgar, Ordaz y Guerrero)

Conclusiones

1. Las decisiones en mantenimiento, así como las financieras, no están exentas de dificultades he influenciadas por nuestras creencias, experiencias y formas de pensar, por lo que un mejor entendimiento de cómo el cerebro procesa esta información permitirá identificar sus sesgos cognitivos y contrarrestarlos, lo que será un gran aporte en su desenvolvimiento personal y profesional.

2. En general, la forma de contrarrestar nuestros sesgos cognitivos en la toma de decisiones está dado por la realización de variadas acciones de forma simultánea; cuestionar nuestras propias creencias, realizar un análisis con fundamentos técnicos y económicos de nuestras decisiones, evaluar los riesgos y si es necesario utilizar herramientas estadísticas, tomar en consideración el punto de vista de otros, contar con una visión amplia de los procesos y el contexto dentro y fuera de la compañía, contar con un conocimiento real de sus capacidades y de la organización, y evitar tomar decisiones rápidas de tipo emocional para darte el tiempo a su cerebro analítico que aporte lo suyo en el proceso.

3. El estudio del cerebro humano a través de la neurociencia ha tenido impactos en disciplinas tan distintas como el marketing, la política, la tecnología, la siquiatría, la sicología, el derecho, la música, la mágica y la gastronomía (SEN, 2009). Su influencia se ve en cosas tan sutiles como el hecho que las ruedas de los carros de mercadería tengan una leve inclinación para que usted se acerque a las estanterías en el supermercado, que los productos de mayor margen estén a la altura de sus ojos o la existencia un producto de alto valor, para que usted encuentre más conveniente otro de menor valor, pero que es el objetivo real de la empresa en vendérselo.

Bibliografía

Barrientos V. 2018. Mantenimiento de equipos en minas a cielo abierto, Editorial RIL.

Cortada N. 2008. Los sesgos cognitivos en la toma de decisiones, International Journal of Psychological Research, ISSN 2011-7922.

Gutiérrez J., Ortiz S., Follioux C., Zamora B., Petra I., Funciones mentales: Neurobiología, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina, UNAM.

Hens T., Meier A. 2014. Finanzas conductuales: La psicología de la inversión, Credit Suisse. 

Kahnemn D., Tversky A. 1973. On the Psychology of prediction, Psychological Review, Vol. 80, N° 4.

Kandel E.R., Schawartz J.T., Jesell T. M. 1997. Neurociencia y conducta. Madrid, Prentice Hall. 

Llorent J., Melgar M., Ordaz J., Guerrero F. Matemáticas para finanzas irracionales: Una aproximación a los sesgos en la toma de decisiones, XV Encuentro Internacional Anales de ASUPUMA N° 27: A503.

Macchi M. 2017. Maintenance costs, Material Code: TU-1.1, Dipartimento di Ingegneria Gestionale, Politecnico de Milano.

MacLean P. 1973. A triuno concept of brain and behaviour, Ontario Mental Health Foundation, Univ. Of Toronto Press.

Manes F. 2014. Neurociencia: Tomas de decisiones e innovación, Foro Level 3, Argentina. (https://youtu.be/O2gjpAXJ01Y)

Manes F. 2015. Las neurociencias y la toma de decisiones, Management Escuela Argentina de Negocios EAN. (https://youtu.be/2_48SUP-Bfg)

Manoogian J., Benson B. 2016. Sesgos, categorización y conceptos, Códigos de los Sesgos Cognitivos. 

Moubray J. 1997. Reliability Centered Maintenance, El Nuevo Paradigma, Industrial Press Inc.

Portellano J. 2005. Introducción a la neuropsicología, Universidad Complutense de Madrid, Mc Graw Hill. 

Quintero A., Jiménez I. 2015. A framework for data quality risk assessment and improvement of business processes in information systems, Memoria de título, Politecnico di Milano.

Sociedad Española de Neurología (SEN). 2009. Suplementos Neurología, Nuevos Campos de la Neuroligía, ISSN 1695-5374, Volumen 5, Suplemento 1, Octubre.

Topal E., Ramazan S. 2010. A new MIP model for mine equipment scheduling by minimizing maintenance cost, European Journal of Operational Research, Elsevier.


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