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CONTRIBUCIÓN SOCIAL DEL SECTOR MINERO PERUANO EN TIEMPOS DEL COVID-19 EN EL MARCO DEL NUEVO CONCEPTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL

Por: Juan Carlos Zevallos Roncagliolo, abogado especialista en Derecho Minero, Corporativo y Negociación con experiencia en empresas mineras y de consultoría.

Este año ha sido para la humanidad uno de los más difíciles y adversos que nos ha tocado lidiar como civilización, en especial a nuestro país; y vaya que sí estamos ante un escenario incierto y de gran tensión a consecuencia de la pandemia del Covid-19, que a la fecha ya ha enlutado a miles de hogares en Perú y generado cuantiosas pérdidas económicas. Evidentemente, el lidiar con una enfermedad de la cual poco se sabe y que genera efectos perjudiciales a la salud en muchos de los casos, ha obligado al Gobierno peruano a decretar el estado de emergencia nacional con una cuarentena estricta desde mediados de marzo pasado, la misma que ha ido flexibilizándose en los meses sucesivos. 

La finalidad de la estrategia gubernamental, con esta medida severa, era la de frenar los contagios de la enfermedad, aislar a los contagiados para detener la propagación y ganar tiempo valioso para preparar a nuestro pobre sistema de salud para afrontar mejor la enfermedad al contar con el material y personal de salud necesario para este efecto. Como se sabe, la precariedad y abandono del sistema de salud peruano tiene larga data, razón por lo cual era fundamental proceder al mejoramiento de los hospitales ya existentes con personal y equipos, así como habilitar otros nosocomios de campaña para hacerle frente a la pandemia en mejores condiciones. 

Por esta razón, de acuerdo al Gobierno del Perú, se requería tiempo, prevención y voluntad de la ciudadanía a efectos de poner todos los centros de salud en aptitud de recibir pacientes. Es en esta dura y penosa coyuntura, y como no iba a ser distinto, que el sector minero interesado en el asunto resolvió acercarse al Ejecutivo para ofrecer su apoyo moral, humano, económico y logístico. De esta forma, el gremio minero se tomó muy en serio su rol de actor clave dentro del quehacer nacional en la búsqueda del bien común, desarrollando labores sociales fundamentales en el marco de la pandemia.

En este punto, resulta claro para las empresas del gremio minero que su rol no solo pasa por generar empleo, estabilidad y producir ganancias para sí mismas previo pago de impuestos sino que su función entraña grandes responsabilidades para con la sociedad, como parte de la RSE. En esta línea, las compañías mineras en su accionar no solo garantizan la armonía y el equilibrio de su área de influencia, sino que van más allás al perseguir fines sociales concretos en una permanente articulación con el sector público fungiendo como socio estratégico en el manejo de crísis complicadas como lo es la pandemia del Covid-19. 

En tal sentido, y estando ante un hecho tan dramático y riesgoso para el país que afronta una pandemia letal, es que el sector minero con gran firmeza y disposición han resuelto extender el mayor respaldo al Gobierno del presidente Vizcarra. Siguiendo esta línea de pensamiento, consideramos pertinente expresar que es en este tipo de panoramas adversos donde se llega a conocer la ética, integridad y bondad de las personas naturales y jurídicas. En este escenario, resulta a todas luces notoria la gran contribución del sector minero en el marco de la pandemia, así como en los distintos momentos de crísis en el Perú. 

En este estado de cosas, consideramos prudente añadir que desde el inicio de la pandemia el gremio minero se hizo presente, junto a empresas de distintos rubros, comprometiendo grandes esfuerzos, entre ellos: la ayuda económica, operativa y logística. Por supuesto, y queremos ser enfáticos, que todas las actividades que viene realizando la industria minera pretenden proyectar el absoluto compromiso social con el país para alcanzar el bienestar general. Con estas medidas, el gremio minero pasa de una posición ajena y pasiva ante la grave emergencia sanitaria a ser un forjador de soluciones eficaces al problema sanitario actual y un protagonista clave en el proceso de ayuda social.  

Recordemos que el actual esquema de responsabilidad social del sector minero, tiene su antecedente más próximo en la década de los 90 cuando las empresas mineras de capitales extranjeras y nacionales con buenas prácticas corporativas comienzan a ganar escena a través de la compra de activos mineros que estuvieron en manos del Estado. Es en esta coyuntura, que de manera gradual se fue perfilando el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE)1 en sus operaciones y en sus relaciones con el Gobierno y el entorno productivo2, pasando de ser un mero operador económico para convertirse en un vehículo de ayuda social y ente de apoyo clave para el Gobierno peruano. 

Es de esta manera, que al ser el sector minero particularmente sensible a las distintas circunstancias sociales, políticas y culturales del país, es que fue volcándose a desplegar sus capacidades para el servicio de su área de influencia y de la comunidad en general. Indudablemente, en la actual coyuntura tan difícil que vive nuestro país, la misma que nos llena de incertidumbre, temor y ansiedad , es que se exige de parte del sector empresarial –especialmente del minero– muestras claras de su compromiso social, involucrándose en la cosa pública en beneficio del Perú. Esto último, a través del expertise de su cadena logística, su eficiencia en el uso de los recursos, su sensatez en la administracion de equipos humanos y su conocimiento profundo de la realidad nacional. 

Naturalmente, es de resaltar que el actual modelo de RSE, promueva un adecuado relacionamiento de la empresa minera con sus grupos de interés, la comunidad y el Gobierno, coordinando acciones conjuntas en el plano social. Es precisamente esta experiencia en relacionamiento comunitario local y su visión profunda de la realidad nacional, la que le permite a las compañías mineras interactuar mejor con el Estado y la comunidad, estableciendo grandes sinergias que permiten enfocar mejor las necesidades sociales y como cubrirlas. Es en este punto donde se articula el sector público y privado.

Es imposible hablar de RSE de las empresas mineras sin abordar el concepto de desarrollo sostenible, que le permite a las compañías de las industrias extractivas, lograr la realización de sus actividades productivas en armonía con el medio ambiente y el equilibrio socioeconómico. En este escenario, resulta de especial importancia que las empresas puedan alinear sus intereses corporativos con los de su entorno productivo y, en especial, con los fines de promoción social y bienestar del país al trabajar a codo con el Gobierno peruano. 

Es innegable, en este punto, que las empresas mineras en el Perú en los últimos años han dado un salto importante en su dinámica de relación con su entorno productivo y con el Estado. Definitivamente, el nuevo concepto de RSE aplicado al negocio minero se ha enfocado en gran medida en la búsqueda de la inclusión social y el sustancial aporte nacional3. Es en este marco, que la industria minera, en el marco de la pandemia del COVID-19, ha venido desarrollando importantes acciones de apoyo logístico, operativo y económico en los diferentes niveles de gobierno. 

Desde el día 1 de la cuarentena, se procedió a sumar esfuerzos en aras de lograr los objetivos planteados por el supremo Gobierno del Perú. De esta manera, y una vez más, el gremio minero se tomó al hombro su importante y trascendental papel frente a la sociedad y el Estado cooperando con insumos médicos, alimentos, equipos de protección personal y recursos humanos en el marco de la pandemia. 

Como muestra del compromiso minero, entre otras acciones de apoyo, el 26 de mayo pasado la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (Snmpe) se hizo presente en este esfuerzo conjunto en el marco del coronavirus, donando más de 500,000 Kits de descarte rápido de la enfermedad. 

Esta donación fue canalizada a través del presidente de la Snmpe, Manuel Fumagalli Drago. En este punto del análisis, son de destacar las palabras enunciadas por el señor Fumagalli cuando precisa acerca del inmenso valor del aporte minero y su compromiso social. En especial, señala lo siguiente: “La minería se suma a la lucha contra la pandemia en el Perú desde el primer día en que se declaró la emergencia sanitaria. En las zonas de influencia minera venimos siendo un apoyo fundamental en el combate de la pandemia, con la dotación de equipos médicos y víveres para las familias”. Asimismo, añadió: “Seguiremos articulando con distintas instituciones del Gobierno central, y autoridades regionales y locales, las acciones que sean necesarias para preservar la salud y la vida de nuestros compatriotas”.

Al mismo tiempo, cabe hacer hincapié en el gran apoyo social, médico y económico brindado por las distintas empresas mineras tales como Southern Peru, Antamina, Yanacocha, Angloamerican, Antapaccay, Hudbay, Cerro Verde, Golds Field, Barrick, Las Bambas, Summa Gold4, entre otros gremios como el Instituto de Ingeniero de Minas del Perú (IIMP), los mismos que de forma desinteresada, y desde el principio de la pandemia, se unieron al gobierno para sumar esfuerzos con el objetivo de aportar recursos, soluciones eficaces y facilidades para poder controlar al Convid-19, restringir su letalidad y así preservar la salud de todos los peruanos. 

Estas acciones, no hacen más que ratificar la inmensa contribución y vocación social del sector minero peruano a través de los más altos valores de solidaridad que buscan arribar a una gran contribución social por medio del diálogo permanente y la búsqueda del bienestar de la población peruana.

El nivel de interiorización de las prácticas dinámicas y contibutivas de la RSE en la industria minera, así como la vocación de servicio plena de este sector en asuntos sociales y en su lucha frente a la delicada crísis sanitaria ante la cual se encuentra el Perú, se puede ver traducidos a través de una plataforma de seguimiento de acciones sociales recientemente presentada por la Snmpe en su sitio web5

En esta plataforma digital, se puede dar cuenta del nivel de consolidadación del nuevo concepto de RSE del sector minero, fomentando la integración entre las distintas empresas, la estandarización de sus procesos sociales contributivos de creación de valor y las acciones realizadas. 

En tal sentido, y este es un aspecto importante de resaltar, que en la citada web se puede hacer el seguimiento de las distintas acciones programáticas ordinarias de las empresas mineras en su área de influencia, a nivel nacional, así como dentro de su contribución en el marco de la crisis Covid-19. Todas estas acciones decididas de la industria que coadyuvan al desarrollo humano, se llevan adelante en concordancia con los Objetivos del Desarrollo Sostenible contenido en la Agenda 2030. Esta plataforma de la Snmpe, es denominada Juntos generando oportunidades desde el sector minero-energético, en la que incentiva, entre otras acciones sociales, obras concertadas firmemente en contra del Covid-19.

Es especialmente importante resaltar, en este punto, que a la fecha el gremio minero-energético ha desplegado más de 400 acciones de ayuda humanitaria y prestado su colaboración activa en el marco de la pandemia del Covid-19, entre otras acciones humanitarias, con distintas instancias del Gobierno nacional y en los gobiernos locales en más de veintidos regiones a lo largo y ancho del país, reflejando una voluntad firme y muy clara de llevar desarrollo, progreso y bienestar.

Es importante recalcar, que hoy en día acciones benéficas de ayuda social como las descritas nos muestran que el nuevo concepto de RSE le ha permitido a las empresas mineras entender que la función social de las mismas no solo se resume en acciones filantrópicas aisladas, sino que se extiende a labores de participación política concreta, ayuda social permanente y búsqueda del bienestar social. 

Cabe mencionar, en este punto del análisis, que este modelo de RSE instaurado en el corazón del gremio minero, el mismo que busca resaltar la creación de valor compartida, la contribución social concreta, el desarrollo integral, el bienestar y la prosperidad de los pueblos donde estas operan, ha recibido elogios concretos por parte de organismos internacionales, tales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)6. En este organismo se pone en alto relieve el trabajo gremial desempeñado por el sector minero, el mismo que está destinado a promover los derechos humanos y la protección ambiental.

En tal sentido, la OCDE destaca, en especial, las accionesa adoptadas por las empresas asociadas a la Snmpe en el marco del enfoque de Conducta Empresarial Responsable (CER).

A fines del mes de junio pasado, la OCDE hizo público su informe “sobre políticas públicas de conducta empresarial responsable-Perú”, en el que destaca todas las medidas contributivas, humanitarias y sociales adoptadas por la Snmpe y se deplora las prácticas indebidas de la minería ilegal en zonas amazónicas. A este respecto, consideramos pertinente resaltar las palabras del presidente del Comité de Asuntos Sociales del gremio minero-energético, Darío Zegarra, quien en consideración al informe de la OCDE, expresó lo siguiente:

“Este reconocimiento es una primera oportunidad que hace visible el enfoque que las empresas minero energéticas formales hemos ido madurando. Tenemos una presencia real, de varios años, en los territorios donde operamos y servimos como puente hacia un real acceso a los derechos humanos; es decir, a la promoción de los derechos humanos”.  

También subrayó “que la mayoría de las mineras asociadas ha estrechado vínculos ‘muy sólidos’ en los territorios donde operan, a través de la cercanía con la población local y las oportunidades de desarrollo que nos permiten ir generando cada vez más puntos en común”

Más adelante, el mismo representante de la Snmpe, señala: “Que los retos de las asociadas a la Sociedad son continuar construyendo gobernanza, fortaleciendo la presencia del Estado en los espacios rurales para una mayor institucionalidad, promoviendo el acceso a derechos en los territorios donde operan y procurando servir de puente entre los distintos actores. Todo ello nos permitirá ser ese motor que requiere el país para el bienestar y calidad de vida de los peruanos”.

Otro aspecto digno de rescatar del informe de la OCDE7, es resaltado por Zegarra, cuando señala: “Que desde hace 18 años atrás, específicamente en el 2002, la Snmpe aprobó el Código de Conducta, un documento que a través de los años ha sido enriquecido con la incorporación de nuevos principios en el 2016 y 2018”

Igualmente, indica lo siguiente: “Mediante este código, las empresas minero energéticas declaran que las actividades tienen por norte contribuir al desarrollo sostenible, la promoción y aplicación de prácticas de protección ambiental. Además, que sus actividades de explotación se realizarán en conformidad de los principios de gobernanza corporativa, transparencia, lucha contra la corrupción, respeto y promoción de los derechos humanos”.

Ahora bien, en este punto, y para poder entender con más claridad la finalidad de este nuevo concepto de RSE acogido e interiorizado por las empresas mineras en consonancia con los principios que se esbozan en su propio código de conducta, en las corrientes extranjeras y que se recogen de los compromisos frente al desarrollo sostenible, creemos pertinente citar los comentarios de la destacada economista de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Cecilia Garavito8, quien citando el concepto de stakeholders trabajado por los maestros Freeman, Wicks y Parmar, la define “Como una filosofía de acción empresarial que tiene como base la toma de responsabilidad por parte de la empresa de los efectos que su funcionamiento tiene sobre sus miembros y sobre la sociedad en general”

Siguiendo esta línea, resulta a todas luces evidente que lo que pretende la Responsabilidad Social Empresarial, en el caso de las compañías mineras, como elemento armonizador y constructivo de su actuación corporativa, es permitirle a las empresas operar sin problemas sociales y contingencias de ningún tipo que afecten su operación y permitirle una participación activa en el quehacer nacional. Desde luego, si tomamos en cuenta la conducta desplegada por el gremio minero resulta a todas luces clara la participación activa y decidida de los mismos en circunstancias tan difíciles como lo es la pandemia. 

En suma, la finalidad de la RSE de las empresas mineras, en cuanto a su dimensión social, es precisamente integrar a la compañía en el desarrollo sostenible del país en todos sus entornos. Como se señaló líneas atrás, esta participación resaltante de la industria minera en el marco de la pandemia ha dejado una sensación muy promisoria con relación a las grandes sinérgias que pueden alcanzarse cuando se articula el sector público y privado. Es innegable, que las estas empresas como representantes del capital privado intervienen con firmeza en el quehacer nacional buscando consolidar el desarrollo social, el progreso de la población y garantizando el bienestar colectivo9

Como se colige de lo expuesto a lo largo del presente trabajo, el sector minero desde hace ya más de 25 años con la modernización de sus operaciones y las nuevas corrientes de RSE que exigían un mayor involucramiento del capital privado en el quehacer nacional, comprometió a las empresas a pasar de ser un promotor de bienestar y gran operador económico para convertirse en un vehículo de ayuda social y ente de apoyo clave para el Gobierno peruano. 

Desde luego, que desde hace ya varios años atrás, históricamente, el sector minero siempre estuvo a la altura de las circunstancias comprometiendo todos sus esfuerzos funfgiendo como socio estratégico del Estado. De esta forma, el gremio minero en las circunstancias más difíciles para el país, ante desastres, calamidades, entre otras graves circunstancias, nunca dudó en extender su mano al Gobierno de turno para generar sinérgias que permitan articular acciones de apoyo social fructíferas para la población. 

Estas acciones decididas de la industria minera, frente a desastres o graves hechos, ponen en alto relieve la inmensa labor social, la decidica contribución al desarrollo humano y el firme y pemanente aporte económico que realiza en la vida de los peruanos buscando su bienestar y desarrollo. Acciones concertadas como las descritas a lo largo del presente trabajo, nos permiten advertir el invaluable aporte social que la minería hace en el país como fiel reflejo de las nuevas tendencias de la responsabilidad social empresarial minera en un mundo globalizado con nociones marcadas de desarrollo sostenible, progreso y bienestar. 

Finalmente, no queremos culminar el presente artículo, sin destacar la gran importancia del nuevo concepto de RSE minera en el marco de la pandemia actual del Covid-19 que vive el país, pues hemos podido atestigar el esfuerzo indescriptible del sector por comprometer todos sus oficios para lograr sacar adelante al Perú junto al Gobierno. Naturalmente, gestos como los que hemos dado cuenta nos permiten ver el mañana con optimismo, al tener una clase empresarial minera identificada con el país, comprometida con su desarrollo, bienestar y que quiere dejar su huella de esperanza por un mañana mejor con prosperidad, salud plena y paz. 

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