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Lucio Aguilar Condemarín: Investigador, maestro e impulsor de la minería aurífera en el Perú


Uno de los ingenieros de minas más reconocidos por su proactiva lucidez y visionaria concepción del tema minero, en especial en lo relacionado con la producción aurífera, con una destacada trayectoria profesional y exitosa incursión por las aulas universitarias, es don Lucio Francisco Aguilar Condemarín, minero notable que presidió el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú en 1958.

Nacido el 19 de julio de 1912, en la provincia de Pacasmayo en La Libertad, Lucio Aguilar Condemarín, tras concluir su formación primaria y secundaria, ingresó a la Escuela de Construcciones Civiles y de Minas -luego Escuela de Ingenieros y hoy Universidad Nacional de Ingeniería (UNI)- en 1931.

Cuatro años después de haber concluido sus estudios, obtuvo su diploma de ingeniero de minas en 1938 e inició una fructífera y dilatada actividad profesional que lo llevaría a ocupar importantes cargos, tanto en el ámbito público como privado, en empresas mineras e instituciones representativas del sector a nivel nacional e internacional.  

Fue ayudante del estudio del aventadero de oro de Aporoma en Puno y, en ese mismo departamento, ocupó el cargo de jefe de la Comisión de Estudios de la región aurífera de los ríos Pichis, Pachitea y Napo, explotación hidráulica de la Compañía San Juan del Oro, ubicada en Sandia.

Luego ocupó la jefatura del Departamento de Investigaciones Metalúrgicas del Cuerpo de Ingenieros de Minas y la del Departamento de Exploración del Carbón del Cuerpo de Ingenieros de Minas en el Alto Chicama y la cuenca del Río Santa.

En 1959, junto con don Mario Samamé Boggio, viajó a los Estados Unidos a iniciativa de importantes organizaciones técnicas mineras, que los llevaron a recorrer:  Nueva Orleans, Corpus Christi, el Gran Cañón, Los Ángeles, San Francisco, Salt Lake City, Utah, Kennecott, Bingham y Denver.

Posteriormente, fue consultor de varias empresas mineras: Surupana, El Brocal, Río Grande, Perú Molibdeno, Santo Toribio, Fermín Málaga Santolalla e Hijos y Tungsteno Peruana.

El catedrático
En forma paralela a su prolífica actividad profesional, don Lucio Aguilar fue catedrático principal de su alma mater, la UNI, donde también fue elegido decano de la Facultad de Ingeniería Geológica, Minera y Metalúrgica (FIGMM).

Además, fue profesor principal de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y de la Facultad de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Lima.

En la UNI, en 1955, participó activamente en la conversión de la antigua escuela en universidad, vía la aprobación de un proyecto de ley presentado al Congreso, que contó con el apoyo del presidente Manuel A. Odría, el respaldo de la opinión pública y el anhelo manifiesto de alumnos, profesores y autoridades de la institución.

El 19 de julio de 1955 el Poder Ejecutivo promulgó la Ley N°12379 que da a la Escuela Nacional de Ingenieros el estatus legal de Universidad. Luego, el 12 de agosto de ese año, se reúne por primera vez el Consejo Universitario, compuesto por el rector, los decanos y un profesor delegado por cada facultad, entre los que estuvo don Lucio Aguilar, en representación de la Facultad de Ingeniería de Minas. 

En la segunda sesión del Consejo Universitario realizada el 1.° de setiembre de 1955, Mario Samamé Boggio pidió la reconsideración del nombre dado a la institución en la sesión anterior de Universidad Nacional Mayor de Ingeniería. El pedido fue puesto a debate y después de la intervención de varios miembros, se acordó adoptar definitivamente el nombre de Universidad Nacional de Ingeniería, que actualmente tiene ese prestigioso centro de estudios superiores.

Ámbito institucional
Este minero notable también dirigió importantes instituciones representativas del sector minero nacional e internacional. Entre otras, presidió la Asociación Latinoamericana de Mineralurgia (ALAMI) (1972-1974).

Igualmente, fue presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), director ejecutivo del Cuerpo de Ingenieros de Minas y director ejecutivo del Instituto Nacional de Investigación y Fomento Minero –hoy Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET).

Asimismo, en el ámbito público, destacó en el cargo de director vicepresidente y presidente interino del Directorio del Banco Minero del Perú. En 1978, fue director general de minería del Ministerio de Energía y Minas y conformó la Comisión que redactó la Ley de Promoción Aurífera (Decreto Ley Nº 22178 del 9 de mayo de 1978).

Precisamente, esta norma fue la que, a decir de don Alberto Benavides de la Quintana, dio inicio a una nueva era en la minería aurífera peruana, que coincidió con la reapertura de la mina de Pataz y el comienzo de la búsqueda de yacimientos de oro.

En 1990, en su calidad de director de Desarrollo Profesional, participó en el Congreso Nacional de Consejos Departamentales del Colegio de Ingenieros del Perú, que se realizó en Iquitos, y suscribió la declaración: “El Desarrollo del país y los recursos naturales”, que hizo una cerrada defensa de la biodiversidad de la amazonía peruana.

En ese sentido, apoyó la idea de diseñar estrategias y plantear acciones que orienten un manejo racional y técnico de nuestros bosques con el fin de preservar sus condiciones y utilizarlos como elementos que sirvan para elevar las condiciones de vida del poblador y lograr el bienestar de la humanidad.

Del mismo modo, rubricó la invocación del Colegio de Ingenieros del Perú, con el fin de que, en vía de reciprocidad, los países desarrollados establezcan una contribución financiera anual de 10 centavos de dólar por árbol, para preservar los bosques de la amazonía y eliminar las plantaciones de coca, asegurando la oxigenación de la atmósfera indispensable para la vida en el planeta Tierra.

En los últimos años de su ilustre vida, don Lucio Aguilar conformó el Directorio de las empresas: Maestranza General, Deltrón, Compañía Minera Santo Toribio, Compañía Surupana y MOTLIMA S.A. Asimismo, fue director gerente de las compañías auríferas: Chapi Chavín y Carlad.

Además, ofreció importantes conferencias en universidades europeas y escribió la obra: Evolución de la actividad minera en el Perú y su proyección, y el estudio: Prospección en la cuenca carbonera de Huayday, entre otros.

En 1991, con el pesar de la familia minera, dejó de existir este minero notable, que a lo largo de su vida derrochó calidad, capacidad y profesionalismo en cada una de sus actividades como hombre de minas, maestro, dirigente y amigo.



Otras Notas

Pedro Ly Zevallos: Talento e ingenio para el descubrimiento de depósitos minerales
Julio Pablo Orihuela Gómez: Contribución y capacidad a favor del desarrollo sustentable de la minería
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Amado Yataco Medina: Capacidad y aporte al desarrollo de la minería de fines del siglo XX
Víctor Raúl Eyzaguirre Parra: Talento y contribución al avance de la minería aurífera en el Perú
Michel Fort Figari: Pionero, investigador y propulsor de la metalurgia peruana


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