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Fermín Málaga Santolalla: Pionero de la minería y destacado político nacional


Entre los ingenieros que tuvieron una gran trascendencia no solo por el aporte que ofrecieron a la tecnificación del sector minero sino también por desarrollar una brillante labor en el escenario político de fines del siglo XXI, destaca el Ing. Fermín Málaga Santolalla, pionero de la minería peruana y uno de los más preclaros funcionarios públicos que ha tenido nuestro país.

Nació en Cajamarca el 21 de julio de 1869 e hizo sus estudios básicos en el Colegio Nacional de San Ramón de esa localidad, concluyendo su formación escolar en el Liceo Peruano de Lima.

Llevado por su vocación por las ciencias de la tierra, ingresó a la Escuela Nacional de Ingenieros, de la que egresó en 1894 obteniendo el título de Ingeniero Civil y de Minas, junto a otros destacados profesionales como José Bravo, Lizardo Alvarado, Carlos Lissón, Santiago Marrou, Nicanor García y Lastres y Belisario Masías.

Su primera experiencia laboral la realizó en la mina Santa Lucía de Hualgayoc, con el cargo de ingeniero de la Oficina de Lixiviación, ocupación en la que logró introducir modificaciones técnicas con excelentes resultados como, por ejemplo, el tratamiento metalúrgico de los metales.

En 1895, se desempeñó como administrador de las minas de Chauca y de la Oficina de Lixiviación de Gozuna en la provincia de Cajatambo, donde descubrió en la mina Perpetuo Socorro una boya de mineral de rosicler de plata.

Dos años después, poseedor de una sólida experiencia y conocimientos sobre hidrometalurgia, fue convocado para dirigir las minas y oficinas de lixiviación de Santa Rosa, en la provincia de Santiago de Chuco (La Libertad), lugar que dejó en 1889 para pasar a la hacienda Araqueda en la provincia de Cajabamba (Cajamarca).

Por ese entonces, su andar por diversas zonas del país, en cumplimiento de su labor, hizo que don Fermín Málaga se convirtiera en figura conocida y estimada, lo que años después le permitió ingresar en el ambiente político nacional y ser elegido diputado por la provincia de Cajabamba en 1903.

Como parlamentario, logró un rápido ascenso y en 1905 se constituyó en secretario de la denominada Cámara Baja, desde la cual intervino en numerosos debates en defensa de la economía nacional y el buen empleo de las riquezas mineras.

Por su destacada participación e iniciativas en el Congreso Nacional, en 1912 el gobierno de don Guillermo Billinghurst le encomienda el Ministerio de Fomento, donde inició y dejó avanzados los trabajos del ferrocarril que uniría Lima con Lurín, importantes obras de irrigación en Lambayeque y la propuesta y aprobación de la Ley General de Irrigación a favor del sector agrario.

En 1918, cuando ejercía la Presidencia de la Comisión de Carbón y Petróleo en el Congreso Nacional de Minería, presentó un interesante trabajo denominado El carbón en el Perú, que tuvo gran acogida en el sector minero por su abundante y precisa estadística sobre todos los yacimientos de ese mineral en el país.

Negociación minera
Años después, dueño de vastos y ricos conocimientos sobre las perspectivas del sector minero, funda la Negociación Fermín Málaga Santolalla e Hijos, dedicándose a la explotación en gran escala del tungsteno en el Perú, en las minas de Pasto Bueno en Pallasca (Áncash) y Tamboras, en Santiago de Chuco (La Libertad).

Cuando se inauguraba el tercer periodo presidencial de don Augusto B. Leguía, este Minero Notable fue designado Ministro de Marina. Entre sus obras, figura la construcción de la base naval de San Lorenzo, la adquisición de los primeros sumergibles R1 y R2, la transformación de la fragata Elizabeth en depósito de hidrocarburos y el cambio de sistema de combustión de carbón a petróleo de los cruceros Grau y Bolognesi.

Posteriormente, por su sobresaliente trabajo, se le encomendó el Ministerio de Guerra, cargo desde el cual impulsó la creación de la Escuela de Aviación Jorge Chávez, la transformación de muchos regimientos de caballería en escuelas especiales, la reforma del Código Militar, la edificación de nuevos cuarteles, la reubicación de la Cuarta Región Militar y la construcción de varios campos de aterrizaje a nivel nacional, entre otros.

La inconmensurable obra de don Fermín Málaga ha quedado plasmada en una serie de trabajos que han quedado para la posteridad como Purificación de las soluciones de hiposulfito, escrito en 1900, Retroceso de la cloruración (1901), El asiento mineral de Hualgayoc (1904) e Importancia minera de la provincia de Cajamarca (1905).

Igualmente, Los yacimientos minerales y carboníferos de la provincia de Celendín (1905), La provincia de Contumazá: asientos minerales (1906), Riquezas minerales de la provincia de Santiago de Chuco (1906), Monografía minera de la provincia de Huamachuco (1907), Estado actual de la minería en Quiruvilca (1909) e Informe preliminar sobre la región vanadífera de Yantac (1910).

También escribió sobre El mineral de Santa Rosa (1929), El tungsteno en el Perú, (1954), El ferrocarril de Paita al Marañón (1955) y Cartas sobre el yacimiento de cinabrio, entre otros.

En el ámbito institucional, fue miembro fundador y presidente de la Sociedad de Ingenieros del Perú, titular de la Sociedad Geológica del Perú e integrante de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo.

Igualmente, fue presidente del Primer Congreso Nacional de Geología y en 1924 fue designado presidente de la Segunda Subsección de Minería, Metalurgia, Geología Económica y Química Aplicada en el Tercer Congreso Científico Panamericano.

En reconocimiento a su excelso accionar en el ámbito profesional y político, el Gobierno peruano, así como otras instituciones nacionales y extranjeras, lo premiaron con diferentes distinciones como el haber sido elegido hijo predilecto de la provincia de Cajabamba y de todos los concejos distritales, Gran Oficial de la Orden del Sol del Perú, Gran Cordón de la Orden del Libertador de Venezuela, Gran Cruz de Boyacá (Colombia), Caballero de la Orden de la Corona de Italia y Gran Cruz del Mérito de España.

Tras una fructífera y dilatada trayectoria, en diciembre de 1964, a la edad de 95 años, dejó de existir este Minero Notable, quien no solo marcó un hito a lo largo de su vida profesional a favor del desarrollo de la minería peruana, sino que también fue un legislador y ministro de primer nivel, cuyo trabajo y obras han trascendido al tiempo, lo que revela su gran capacidad intelectual puesta al servicio del Perú.




Otras Notas

Pedro Ly Zevallos: Talento e ingenio para el descubrimiento de depósitos minerales
Julio Pablo Orihuela Gómez: Contribución y capacidad a favor del desarrollo sustentable de la minería
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Amado Yataco Medina: Capacidad y aporte al desarrollo de la minería de fines del siglo XX
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Michel Fort Figari: Pionero, investigador y propulsor de la metalurgia peruana


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