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Ángel Álvarez Angulo: Experiencia y visión para el desarrollo geológico minero del país


Por su amplia experiencia y particular visión de la manera de hacer exploraciones mineras en el Perú, don Ángel Álvarez Angulo es un Minero Notable que desde la segunda mitad del siglo XX ha marcado la historia de la minería en el país, por su crucial aporte para el descubrimiento de los más importantes yacimientos que actualmente son base de nuestra actividad minera.

Nacido el 20 de abril de 1943 en el distrito de Pampacolca, provincia de Castilla, departamento de Arequipa, cursó la educación primaria en la Escuela 943 de esa localidad, para posteriormente ingresar al Colegio San Luis Gonzaga de Chiquibamba, donde estudió hasta el segundo año de secundaria, y culminar su formación escolar en el Colegio Nacional Independencia Americana de la Ciudad Blanca.

Motivado por el interés por las rocas y minerales que había desarrollado en sus largas caminatas por el campo, fue uno de los mejores alumnos de los cursos de ciencias, en especial las naturales, lo que en 1961 lo llevó a postular e ingresar a la Escuela de Geología de la Universidad Nacional de San Agustín.

De su paso por el claustro universitario, recuerda con especial respeto y aprecio a los profesores Carlos Núñez Valdivia, de Química General, y Alberto Gutiérrez, de Matemáticas, quienes destacaban por su rigurosidad académica y eran verdaderos filtros para determinar si los nóveles estudiantes tenían las aptitudes necesarias para culminar sus carreras profesionales.

“Cómo no recordar también al profesor Alberto Parodi, que tenía a su cargo el curso de Geología de Campo quien, aparte de su excelente cátedra, nos llevaba a observar in situ y recoger muestras minerales por la zona de Cerro Verde, lo que se constituía en una experiencia más que enriquecedora”, rememoró don Ángel Álvarez con gratitud hacia su maestro.

En 1966, tras cinco años de estudios, egresó de la universidad entre los primeros puestos junto al Ing. Miguel Rosas Herrera –con quien se disputaba el lugar como mejor alumno–, lo que le permitió escoger dónde haría sus prácticas preprofesionales y no dudó en postular a la empresa minera más prestigiosa de esa época: la Cerro de Pasco Corporation, que lo recibió y envío a trabajar a la mina Casapalca.

Precisamente fue en sus labores en esa unidad minera donde desarrolló la tesis Mineralización y génesis de veta L en la mina Casapalca, que le permitió sacar su título profesional al presentar el origen del depósito y las posibles áreas donde había más mineral.

A inicios de la década del setenta, fue enviado a Junín para hacer las primeras exploraciones en Toromocho, donde pernoctó por un año y luego pasó a la mina Morococha. Tras la nacionalización de la Cerro de Pasco, en 1973 fue a trabajar para Centromin Perú a la mina Cobriza como geólogo de mina.

“En 1975, cuando se decide reactivar las exploraciones en Toromocho, me designaron jefe del proyecto en el que, con los avances que se habían registrado en el campo de la geología, logramos en esa época determinar la existencia de 400 millones de toneladas de reservas de cobre, lo que con los precios de la época no era del todo económicamente viable”, explicó con nítida lucidez.

Terminadas esas labores, fue transferido como jefe de Geología a la mina Casapalca, que por esos años registraba una caída en la producción. Con sus trabajos de interpretación geológica del depósito se recomendaron nuevas áreas de exploración y desarrollo que permitieron incrementar el procesamiento de mineral de 40 mil toneladas mensuales a 70 mil y subir la ley de plata de 4 a 6 onzas por tonelada.

Posteriormente, en 1978, don Ángel Álvarez obtuvo una beca para hacer una maestría en Geología en el Montana School of Mines de Estados Unidos. De regreso al Perú en 1980, con una mayor experiencia y bagaje intelectual, fue promovido a jefe de geólogos de Centromin Perú con base en La Oroya, desde donde comenzó una nueva etapa en su exitosa carrera profesional, pues le permitiría conocer más de cerca la geología de todas las minas y proyectos de Centromin distribuidos en diferentes lugares del Perú.

“A mediados de la década del noventa fui nombrado superintendente general de Minas y después pasé a ser gerente de Operaciones Mineras, puesto desde el cual tuve a mi cargo la parte de minas, geología y metalurgia. Luego, entre 1998 a 2000, llegué a ser gerente general de Centromin”, detalló con mesurado orgullo.

Como gerente de la empresa estatal, en el marco de la política de privatizaciones del momento, centró su labor en optimizar las minas, tanto en producción como en exploración y desarrollo, para que tengan mejores condiciones para la venta, en una época en que los precios de los minerales estaban muy deprimidos.

“En ese contexto, intervine en la privatización de Las Bambas, las minas Morococha y Yauricocha, que era una unidad que nadie quería; sin embargo, sostuvimos que sí tenía valor, la pusimos en azul y fue comprada en 2003 por Minera Corona que la vendió en 2011 a Dia Bras en US$ 280 millones”, recordó con minuciosidad.

Descubrimientos
Este Minero Notable, luego de haber obtenido su máster en Geología en los Estados Unidos, visitó nuevamente ese país en tres oportunidades, específicamente el Estado de Nevada, para conocer más sobre los depósitos de oro del tipo ácido sulfato de oro diseminado y cuarzo adularia, lo que fue pieza clave para que realice importantes descubrimientos en nuestro país.

De esta forma, fue partícipe del hallazgo del yacimiento aurífero de Quicay en Cerro de Pasco, una mina de oro actualmente administrada Corporación Minera Centauro, que ha explotado a la fecha cerca de 600 mil onzas. “Entre 1993 y 1996, anticipé, en base a las exploraciones, que podía haber un pórfido de cobre y oro en profundidad, y ahora lo estamos identificando”.

En la zona de Alto Chicama en La Libertad, donde existía la mina de carbón Callacuyán, que era de Minero Perú y que con la fusión pasó a Centromin, don Ángel Álvarez halló en la zona de volcánicos Calipuy, así como en las cuarcitas Chimú, un probable depósito de oro, que actualmente explota Minera Barrick Misquichilca y que está en pleno proceso de ampliación.

“Igualmente, participé en el descubrimiento de las minas de oro en Puno. Comencé en Santa Rosa, que también es un depósito del tipo ácido sulfato, y demostré que no solo había recursos auríferos en el norte como se creía, sino también en el sur”, afirmó con emoción.

Toromocho
Pese a que en Centromin Perú se había dejado de lado las exploraciones en la zona de Toromocho, don Ángel Álvarez, gracias a su particular vi



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