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CERTIFICACIONES AMBIENTALES E INVERSIÓN EN EXPLORACIÓN MINERA

Por: Ing. Amado Yataco Medina, exministro de Energía y Minas.


Definitivamente, sin exploración no hay minería. Sin exploración greenfield no hay nuevos emprendimientos; y sin exploración brownfield las minas, sobre todo las subterráneas, se agotarían rápidamente.

El riesgo de la exploración greenfield es altísimo. Henry Luna, presidente ejecutivo del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), lo sintetiza así: “De cada mil estudios que se hacen en el terreno, salen 100 prospectos, de estos, un promedio de diez proyectos tienen éxito, y de ellos, en la práctica, solo se puede concretar una mina. Es decir, (es un ratio) de mil a uno. De mil concesiones, solamente una se concreta”.

Es decir, de cada 1,000 prospectores/exploradores, solo un logra el propósito de ubicar un yacimiento para convertirlo en mina. Los demás pierden su capital y, por lo menos hasta el 2022, podrán recuperar –contrato de por medio– el monto correspondiente al Impuesto General a las Ventas (IGV) y el de Promoción Municipal (IPM) pagados en su exploración greenfield. El tiempo que perdieron en tramitomanía y los gastos correspondientes a la exploración misma, no se los devuelve nadie. 

No nos cansaremos de remarcar que la riqueza minera de nuestro país está entre las mayores del mundo en cobre, plata, zinc, plomo, oro y molibdeno, que son los principales de la minería peruana.

Cuánto podría y debería realizar el Estado en el marco normativo, promocional y político social para impulsar la exploración y asegurar la conversión de proyectos en operaciones de alta competitividad como corresponde a la riqueza de sus yacimientos y al expertise de nuestros operadores mineros en un marco de excelencia. 

Encuesta 2019 del Fraser Institute

Según Minería/Noticias, la versión 2019 de la encuesta anual del Fraser Institute que mide el atractivo de exploración de 76 jurisdicciones mineras en el mundo, el Perú cayó 10 posiciones en el ranking de competitividad minera. Bajó del puesto 14 al 24.

En el lado positivo, como siempre, se destacó el atractivo geológico de nuestro país, alcanzando el puesto 12.

Como contrapeso negativo se tuvo el acápite Huelgas en el puesto 60, Seguridad en el 59, Acuerdos con las Comunidades 58, Estabilidad Política y Regulación Ambiental 52, Acceso a la tierra 47 y Calidad de Infraestructura 45.

Todo este contrapeso negativo corresponde a las preocupaciones del inversionista minero por la estabilidad política del país, los conflictos con las comunidades y las publicitadas demoras en el otorgamiento de la certificación ambiental para las exploraciones.

Decisiones normativas previas al PDAC 2020

El Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC 2020) es la convención anual de exploración y minería más importante del mundo y tuvo lugar del 1 al 4 de marzo en Toronto, Canadá. 

Meses antes, semanas antes y días antes del inicio de la convención, el Perú ya había emitido y proyectado normas que atendían gran parte de las inquietudes de los inversionistas mineros. 

El 5 de diciembre de 2019 se publicó el Decreto de Urgencia 021-2019, por el que se amplía la vigencia del Devolución Anticipada del IGV e IPM hasta el 2022.

Se incluyó asimismo, para los contratos de estabilidad tributaria de 15 años, la facultad de llevar su contabilidad en dólares de Estados Unidos de América.

El 18 de diciembre 2019 se emitió la Resolución Ministerial N° 403-2019-MINEM/DM, por la que se adelanta el inicio del proceso de consulta previa para actividades de exploración minera, entre otras. Es decir, agiliza el procedimiento de aprobación de la certificación ambiental correspondiente.

En febrero 2020, se anuncia la próxima implementación de la Ventanilla Única Digital (VUD) que brindará al inversionista minero un canal único para gestionar los permisos y autorizaciones necesarias para el inicio de sus operaciones de “forma rápida y transparente”.

Precisamente, en el segundo día de actividades del PDAC 2020, el 2 de marzo último, se publicó el Decreto Supremo 005-2020-EM que modificó el Reglamento de Protección y Gestión Ambiental para las actividades de explotación, beneficio, labor general, transporte y almacenamiento minero, dándole mayor flexibilidad para las aprobaciones ambientales. El referido decreto fue refrendado también por la ministra del Ambiente, mostrando el alto grado de complementación entre ambos sectores, elevando así la predictibilidad de los procedimientos de aprobación en el orden ambiental minero.

Otro aspecto importante de esta política ha sido la participación previa de los interesados para emitir opinión y formular sugerencias antes de la publicación del proyecto del referido decreto.

Algo similar está ocurriendo con el futuro decreto supremo que modificará el Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera, cuyo anteproyecto fue publicado el 29 de febrero pasado para recoger opiniones. El propósito es agilizar, dentro de un marco racional, la Certificación Ambiental para la exploración minera.

No se prevé, ni creo que pueda preverse, el silencio administrativo positivo en materia de recursos naturales, entre ellos los mineros.

Delegación Peruana en la convención del PDAC

En contraste con el reporte previo de la encuestadora Fraser Institute, que mostró la caída de 10 puestos de nuestro país en la competitividad mundial sobre atracción de la inversión minera, los anuncios de la ministra de Energía y Minas, Susana Vilca, fueron positivos y oportunos en un escenario de nivel mundial al resaltar nuestras fortalezas y ofrecer soluciones adicionales prontamente, entre ellas la relativa a la certificación ambiental para la exploración minera.

La ministra estuvo acompañada por la titular del Ministerio de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva; el presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde; el presidente ejecutivo del Ingemmet, Henry Luna, y el director general de Promoción y Sostenibilidad Minera, Walter Sánchez.

En este marco, Susana Vilca se refirió en términos generales a la potencialidad de nuestra economía, de nuestros recursos mineros, a la gran experiencia de nuestro país en la implementación y operación de grandes yacimientos aplicando alta tecnología, el costo de producción competitivo y la disponibilidad de energía a precio económico para cualquier tipo de operación industrial en todo el país.

Destacó la existencia de la Cartera de Proyectos Mineros en número de 48 emprendimientos con un monto total de US$ 57 mil millones y otra Cartera de Proyectos de Exploración que comprende 64 iniciativas con una inversión del orden de US$ 500 millones. Destacó igualmente el tercer año del resurgimiento de la inversión minera que alcanzó más de US 6,157 millones en 2019, significando un incremento de 24.5% sobre el 2018.

En lo específico, se refirió a la ampliación de la devolución del IGV en exploración minera hasta el 2022, y el adicional de otorgar en los contratos de estabilidad tributaria la facilidad para llevar la contabilidad en dólares americanos.

Hizo referencia además a la reciente dación del decreto supremo que modificó el Reglamento de Protección y Gestión Ambiental para las actividades de explotación, beneficio, labor general, transporte y almacenamiento minero; así como al futuro decreto supremo que modificará el Reglamento de Protección Ambiental para las Actividades de Exploración Minera, dentro del mismo marco de preparación.

Por su parte, el presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde, destacó las fortalezas de nuestra economía y su expansión. Señaló que, en las dos últimas décadas, el PBI peruano logró un crecimiento promedio anual de 4.9%, significando el doble del promedio latinoamericano. En cuanto a pobreza, señaló que estamos entre los países que más la ha reducido.

Sobre el déficit fiscal señaló que, en lo que va de este siglo, el Perú ha tenido el déficit fiscal (0.3%) más bajo de la región.

Destacó igualmente la estabilidad del tipo de cambio sol/US$, el crecimiento sostenido de nuestras exportaciones y el signo positivo de nuestra balanza comercial, además de la inflación controlada, por debajo de 2%.

Estas cifras por supuesto marcaron una señal de optimismo por nuestro futuro minero.

Por su parte, la ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva señaló que conformará un equipo de seguimiento especial para los proyectos mineros, especialmente en la fase de exploración, con el fin de acompañarlos hasta iniciar la fase de explotación dentro de los plazos previstos.

Finalmente el presidente Ejecutivo del Ingemmet, Henry Luna realizó una presentación sobre el Potencial Geológico Minero del Perú, en la que mostró los niveles de reservas, recursos y potencial de nuestra naturaleza minera polimetálica, que nos mantiene en los primeros lugares del mundo tanto en producción como en reservas. Igualmente, se refirió a las Áreas de No Admisión de Petitorios que están promoviendo para transferirlas al sector privado.

Ocupamos el segundo lugar en cobre, plata y zinc en el mundo; el tercer puesto en plomo; el cuarto en estaño y molibdeno, y el sexto en oro.

Las reuniones bilaterales con delegaciones de otros países resultaron bastante fructíferas. Asumo como razonable que, con esto, queden superadas las preocupaciones de los directivos de Anglo American y Hudbay Minerals, dos de las mayores empresas mineras del mundo, en lo referente a la agilización de los procesos que permiten la exploración y explotación de yacimientos en el Perú.

Exploraciones y certificaciones ambientales

En cuanto al tema de las exploraciones y las certificaciones ambientales, que tocamos líneas arriba, podemos resumir que contamos con 64 proyectos de exploración de los cuales 57 ya tenían certificación ambiental cuando se publicó la cartera y los siete restantes ya deben haberla recibido.

Además, entre 2017 y 2019 se celebraron 27 contratos de Devolución Anticipada del IGV e IPM sobre proyectos que obviamente contaban con certificación ambiental. El detalle desde 2003 se aprecia en el Cuadro 1, periodo en el que se han celebrado 172 contratos sobre proyectos de exploración para ese efecto.

Lamentablemente el autor no ha sido capaz de encontrar en la página web del Ministerio de Energía y Minas (Minem), lo que corresponde a certificaciones ambientales, estadísticas sobre, por ejemplo, solicitudes presentadas para obtener la certificación ambiental, solicitudes en evaluación, certificaciones ambientales otorgadas, en la misma forma que lo hace el área de minería o el Ingemmet.  

Después de tener 27 contratos con devolución adelantada del IGV e IPM, contar con una cartera de 64 proyectos de exploración y –seguramente, por qué no- – un buen número de certificaciones ambientales otorgadas por la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros, ¿Por qué entonces las inversiones en exploración minera han revertido su tendencia ascendente para decaer de manera cuasi sostenida desde 2013 como se aprecia en el Cuadro 2 y en el Gráfico 1?

Apreciemos el Cuadro 2. La inversión total y la de exploración muestran un resurgimiento luego de la crisis económica 2008-2009. Ambos conceptos crecen juntos hasta el 2012. A partir de 2013 toman tendencias diferentes. Al tiempo que la inversión total crece al ritmo del boom de las inversiones mineras, los presupuestos en exploraciones declinan marcada y sostenidamente.

La inversión total recién empieza a disminuir en 2016 a medida que van entrando en operación los grandes yacimientos mineros y ampliaciones mayores, y resurge con otras expansiones de gran magnitud y las inversiones en Marcobre y Quellaveco.

Es razonable asumir que la inversión total, una vez avanzada en alto porcentaje la correspondiente a Marcobre y Quellaveco este año, empiece a declinar en 2021 porque proyectos listos para iniciar su construcción, con certificación ambiental aprobada, seguramente no lo harán o lo harán en proporción mucho menor que la actual. 

Obviamente, ya fuera de la convención del PDAC, algo ha quedado en el tintero y será necesario señalar, con mayor rigor, las causas de esta virtual caída en la inversión total y, principalmente, en la de exploraciones.

Apreciemos el Gráfico 1. Las exploraciones crecen hasta 2012 y empiezan a decrecer en 2013. Ya en 2016 hace crisis y después de un hipo en 2017-2018 caen a la cifra más baja del periodo 2009-2019, incluso por debajo del 2009 en que más se sintió la crisis económica mundial.

¿Esta caída dramática en las exploraciones ha tenido algo que ver con la publicitada demora en el otorgamiento de la certificación ambiental? En mi opinión, definitivamente, esta no ha sido ni es la causa determinante.

Aquí hay un tema de coincidencia marcada con el inicio de la disminución de las exploraciones en 2013.

Veamos la coincidencia. A fines de septiembre de 2011 el gobierno de Humala refrendó tres leyes absolutamente antimineras: 29788 sobre la Nueva Regalía Minera, 29789 respecto al Impuesto Especial a la Minería y 29790 sobre el Gravamen Especial a la Minería. Este grave maltrato a la minería peruana, aunado a la regalía minera impuesta por el gobierno de Toledo –Ley 28258–, ha succionado de la economía de las empresas mineras 13,700 millones de soles hasta diciembre de 2019; con lo cual han descapitalizado a las compañías en diversos grados de gravedad. Más daño aún, si a ello agregamos el inconstitucional Aporte por Regulación a la minería, también impuesto por el gobierno de Humala. 

El efecto fiscal de las leyes antimineras se aprecia en el Gráfico 2. En 2018 alcanzó 2,106 millones de soles y en 2019, S/ 2,055 millones, es decir S/ 4,161 millones en los últimos dos años.

En mi opinión esa es la razón fundamental por la que las inversiones en exploración muestran una tendencia negativa y hace peligrar la estabilidad sobre todo de las operaciones subterráneas que deben explorar día a día, como apreciaremos más adelante.

El Cuadro 3 muestra la evolución de los diez mayores inversionistas en exploración durante el periodo 2016 – 2019.

Como se aprecia, la gran mayoría –salvo Zafranal y parcialmente Nexa Resources- –son esencialmente exploraciones brownfield, es decir de sostenimiento o ampliaciones. 

Por otro lado, la gran mayoría, salvo Antamina, realizan esencialmente explotaciones subterráneas algunas con mini tajos abiertos, en las que la preocupación por explorar se mantiene día a día, pues el horizonte de reservas es por lo general marcadamente pequeño en relación con las grandes explotaciones a cielo abierto. Este es el grupo más sensible y numeroso.

Al analizar el cuadro se aprecia que los dos lejanamente mayores inversionistas en exploración, Compañía de Minas Buenaventura y Compañía Minera Poderosa cayeron en 2019 con respecto a 2018. Ambas operan unidades subterráneas. La tercera, Compañía Minera Zafranal, es un proyecto greenfield a iniciar su construcción en el corto plazo. Ojalá.

El caso del Consorcio Minero Horizonte, otra subterránea, ha tenido la mayor baja en términos relativos 24.4% y en absolutos US$ 6.1 millones. La quinta mayor, Compañía Minera Chungar, en pleno ascenso, logró una excelente marca de 30.6% y US$ 6.5 millones en positivo. También tiene operaciones subterráneas.

En el segundo grupo aparece Minera Aurífera Retamas, otra operación subterránea, con un fuerte déficit de 10.3%. 

Compañía Minera Antamina ha mostrado un incremento de 16.9% y su tendencia es creciente. La inversión es brownfield.

Volcan Compañía Minera, ha tenido un crecimiento impresionante, principalmente en exploraciones brownfield para asegurar su horizonte de reservas. La inversión en 2019 superó en 19.7% a la del 2018.

Nexa Resources Perú entró con fuerza en 2018 e incrementó notablemente en 2019 en 199.4%, mayoritariamente en exploración greenfield. Sus operaciones son subterráneas.

Compañía Minera Ares, también muestra un crecimiento importante en 2018 y 2019. Sus operaciones son subterráneas y las exploraciones brownfield.

Sobre el rubro Otros, que comprende el 42.6% de la inversión en exploraciones, en mi opinión es el problema más serio y lo analizaremos en detalle más adelante. Por lo pronto, como se aprecia en la parte final del Cuadro 3, este rubro muestra una caída de 32% en términos relativos y US$ 67.6 millones en términos absolutos.

Para visualizar la tendencia de los mayores inversionistas en exploración, se presentan los Gráficos 3 y 4.

El mayor inversionista histórico en exploraciones, Compañía de Minas Buenaventura, con operaciones subterráneas y mayoritariamente brownfield, ha decaído sostenidamente en sus montos al punto de haber bajada hasta el cuarto lugar. Estimo que las leyes antimineras de exacción dadas por los gobiernos de Humala, principalmente, y Toledo, aunadas al Aporte por Regulación también refrendado por Humala, han afectado seriamente la fortaleza económica de no solo esta empresa sino también de la gran mayoría de explotaciones subterráneas.

No obstante las pérdidas contables exhibidas en los ejercicios 2018 y 2019, Buenaventura, por la solvencia de sus estados financieros traducida en una relación deuda/patrimonio de 1/5, sumada a la inteligencia y reconocida experiencia minera, pienso que se recuperará en el corto plazo.

El acuerdo de Buenaventura como socio estratégico con Tinka Resources sobre la mina de zinc Ayawilca, ubicada entre sus unidades El Brocal y Uchucchacua, con disponibilidad de planta concentradora, es una estrategia empresarial excelente.

Asimismo, sus futuras inversiones en Yumpag (Pasco, Ag, US$ 20 millones), Anamaray (Lima, Au, US$ 1.5 millones), Yumpag II (US$ 3 millones), Mayra (Arequipa, Au, US$ 1 millón) y Tambomayo II (Arequipa, Au, US$ 1.5millones), pueden reportarle sorpresas agradables en el corto plazo.

En cuanto a Compañía Minera Poderosa, se mantiene firme en el primer lugar, con inversiones brownfield en sus seis operaciones subterráneas en la provincia de Pataz. La empresa ha racionalizado el número de unidades que tenía hasta el 2017: 40 operaciones subterráneas; se redujo a siete en 2018 y a seis en 2019. Sus inversiones son brownfield.

Compañía Minera Chungar ha crecido ampliamente en sus exploraciones totalmente brownfield en minas subterráneas. Tiene una cartera de proyectos de exploración greenfield por US$ 8.6 millones: Palma en Lima, Zn, US$ 6.1 millones y Romina 2 en Lima, Zn, US$ 2.5 millones.

Compañía Minera Zafranal es un proyecto greenfield con algunas dificultades sociales que puede retrasar el inicio de su construcción.

Consorcio Minero Horizonte, operación subterránea, mantiene su ritmo del orden de US$ 20 millones en exploración brownfield. No se le conoce proyecto greenfield.

El Gráfico 4 muestra la evolución de las inversiones de exploración del segundo grupo de inversiones mayores. Destaca ampliamente Nexa Resources, cuyas operaciones son subterráneas, pero las inversiones en exploración a nivel de grupo Nexa son mayoritariamente greenfield en Magistral, Pukaqaqa, Shalipayco e Hilarión en el que ha comprometido US$ 9.4 millones, según la cartera del Minem. Igualmente ha comprometido US$ 6.9 millones en Azulmina, proyecto de zinc en Áncash. En cuanto a inversión en exploración brownfield, ha comprometido US$ 2.2 millones en El Porvenir, mina de zinc en Pasco.

Volcan Compañía Minera, viene elevando sostenidamente sus inversiones brownfield en sus minas subterráneas. Tiene en cartera el proyecto de exploración greenfield Zoraida II por plata en Junín, con un monto de US$ 1.7 millones.

Antamina es un megayacimiento polimetálico de dimensiones y calidad a nivel mundial. Opera a tajo abierto. Su geología es todo un reto (yacimientos complejos, asociados a vetas, mantos de reemplazamiento y diseminaciones) que se atiende con alta eficiencia a nivel de excelencia. Es lejanamente el mayor productor de zinc y también de plata, habiendo desplazado a Buenaventura. Segundo productor de cobre, muy próximo a Cerro Verde, y tercero en molibdeno. Ciertamente en este yacimiento, la exploración es día a día para mantener y en su momento superar su nivel de producción.

Compañía Minera Ares, aunque todavía en montos menores, viene creciendo en forma sostenida, por ahora básicamente en sus operaciones subterráneas y parcialmente en algunos proyectos greenfield. En su cartera ha comprometido US$ 29.5 millones en tres iniciativas brownfield por US$ 17.3 millones y cinco greenfield (Yanacochita II, Huacuyo, Cochaloma, Pablo Sur y Palca) por US$ 12.2 millones.

Finalmente, algo bastante preocupante se aprecia en el rubro Otros resumido en el Cuadro 4, que muestra la gran caída desde US$ 211 millones en 2018 a solo 144 en 2019. Esto en términos relativos es -32% y absolutos menos US$ 68 millones. Obviamente por el tamaño de sus operaciones, por lo demás subterráneas, las empresas titulares son las más sensibles económicamente hablando. 

Obsérvese que en el periodo 2016-2018 se trataba de 313 a 319 titulares inversionistas, en tanto que en 2019 se redujeron a 234, es decir, 85 emprendedores dejaron de explorar, paralizaron sus operaciones o se convirtieron en informales, lo que ciertamente es grave. El Gráfico 5 permite visualizar la evolución de número total de inversionistas en exploración.

Es un imperativo que en cualquier actualización de la legislación minera se contemple este grave problema y se alivie esta opresión fiscal sobre la actividad minera. 

Es bastante positivo que el Minem haya prepublicado un proyecto de mejora del Reglamento de Protección Ambiental para la Exploración Minera.

Sería conveniente también que la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros genere una data estadística que muestre mensual y anualmente el número de solicitudes de certificación ambiental, el número de las mismas en evaluación y el número de certificaciones ambientales otorgadas.

Una invocación a los inversionistas para que se mantenga la racionalidad en la presentación del Estudio Ambiental que corresponda a los efectos de evitar observaciones numerosas y a veces repetitivas. En ocasiones puede parecer tentador que los estudios ambientales se elaboren rápidamente y a costo económico, pero con una calidad incompatible con el rigor técnico requerido para el efecto. Eso resulta mucho más caro para el inversionista y demanda una gran pérdida de tiempo en el evaluador.

Otrosí: los proyectos de explotación

En cuanto a la inversión en proyectos de explotación, la gran barrera que impide su desarrollo es la incapacidad del Estado para prevenir y, en su caso, neutralizar las acciones destructivas de la antiminería violentista.

Tía María es un ejemplo que no deberá repetirse. El Estado no solo renegó del rol tuitivo que le asigna la Constitución, sino también se dejó llevar de la mano por el violentista y aún gobernador de Arequipa. En resumen, Tía María no saldrá durante el presente Gobierno según anuncio del presidente de la República.

Por ello, Southern Peru Copper Corporation seguramente continuará socializando el proyecto tratando de lograr la deseada coordinación con la nueva administración del Estado. Así sea.

El otro caso emblemático sobre la incapacidad del Gobierno, viene dándose en el Corredor Vial Apurímac-Cusco-Arequipa, relacionado con el bloqueo continuo del tránsito de camiones enormes con concentrados procedentes de Las Bambas. 

No le fue posible prevenirlos ni, en su momento, neutralizarlos y restablecer la paz en ese corredor vital para las operaciones mineras y para la ejecución de numerosos proyectos importantes en Apurímac y el Cusco. 

La antiminería violentista sigue ganando terreno dentro del marco de facilismo del Estado y la impunidad reinante. Los Chancas, Cotabambas, Haquira, Coroccohuayco y otros no podrán desarrollarse normalmente mientras el Gobierno no dé solución a esto más allá de las continuas declaratorias de emergencia mediante decreto supremo para facilitar la participación de la fuerza armada y policial. Así estamos desde el 7 de febrero y seguiremos hasta el 7 de abril como fecha renovada por otro decreto supremo.

El pretexto para el bloqueo es el transporte de concentrados de Las Bambas que debió haberse realizado mediante un mineroducto como se aprobó originalmente y se cambió no se sabe por qué razones fundamentadas, lógicas.

Con el transporte carretero gana la violencia y pierden todos. Pierde la región, pierde la empresa y pierde el país. Así de claro.

Si la empresa ha declarado que tiene pensado decidirlo a fines de este año, que lo haga ahora mismo. Esto, en mi opinión, es de necesidad nacional y el Estado debe conversar con la compañía dentro de un marco de autorizaciones expeditivas para la construcción del mismo. La empresa no va a partir de cero, partirá, al menos, de un anteproyecto elaborado.

A trabajar en el tema y decidir pronto antes de continuar decretando sucesivamente el Estado de Emergencia, pensando que si no se hace, pierde la región, pierde el país y pierde la propia compañía. Sólo ganará, como en Tía María, el violentismo impune.


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